¿Qué se puede publicar en el tablón de anuncios del trabajo?

La anotación de una sanción para organizar el trabajo del mes no daña la reputación del empleado.

Los tablones de anuncios en los centros de trabajo están destinados a proporcionar información de interés a los empleados, ya sea por parte de la empresa, de la representación sindical o de los propios trabajadores. Lo que en ellos se publica es un tema más habitual en los tribunales de lo que parece. Por ejemplo, en una reciente sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, se discutía sobre si la publicación en el cuadrante de servicios mensuales, por parte de la empresa de la sanción de uno de los transportistas vulneraba sus derechos fundamentales básicos al honor y a la intimidad. Concretamente, se trataba de una anotación que indicaba que durante ese período el trabajador estaba sancionado, con su nombre completo, acompañado de las letras “SAN”.

El tribunal finalmente, concluyó que no existía vulneración del derecho al honor del trabajador puesto que los datos expuestos en el cuadrante eran muy parcos, sólo expresaban que existía una sanción y su período de duración. Además, a ese cuadrante sólo tenían acceso los conductores, la administración de la empresa y el personal de recursos humanos, por lo que quedaba descartada la posibilidad de que esa nota pudiera afectar al prestigio profesional del trabajador, más allá del ámbito estrictamente laboral. Asimismo, señaló el tribunal que no hubo vulneración de su derecho a la intimidad ya que la difusión no tuvo un gran alcance y el cuadrante no desvelaba datos referidos a su intimidad personal o familiar.

En esta línea se pronunció también, el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco en una sentencia de 2010, al declarar que la colocación de un memorando con unos cambios de categoría y funciones para determinados empleados no suponía una vulneración en el honor o intimidad del trabajador, que había sido despedido. El propósito de esta publicación era mostrar la nueva organización del almacén y para ello se hacía referencia al cese de funciones del trabajador despedido. El tribunal dedujo que no se detectaban intromisiones extrañas que informasen sobre la vida privada del trabajador, y que sólo se recogían datos referidos a la relación profesional que desarrollaba.

Sobre una publicación, también relacionada con un despido, tuvo que decidir Tribunal Superior de Justicia de Andalucía en 2012. En este caso, la empresa colocó en el tablón de anuncios la autorización del Consejo rector para el despido de una trabajadora que además era socia. Según fundamentó la sala, debido a su condición de socia su despido requería la autorización del consejo rector y era costumbre de la empresa publicar en su tablón todas las decisiones que este organismo tomara para informar así a los demás socios. Lo cual, unido a que lo publicado no hacía referencia a su nombre y apellidos, únicamente a su número de socia, y que no contenía valoraciones sobre la conducta de la trabajadora ni insultos o vejaciones, llevaron al tribunal a concluir que no existía intención de atentar contra su honor o intimidad.

Fuente: Cinco Días

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